Continua la lucha por desarrollar el proyecto Eurovegas que, el magnate Sheldon Adelson, quiere construir o en Madrid o en Barcelona.
Parece ser que Madrid tiene más posibilidades de llevar a cabo el proyecto de Eurovegas que Barcelona porque esta última ha presentado un plan de construcción que no es apropiado para el proyecto que el empresario tiene en mente, el cual pretende construir 12 hoteles, 6 casinos, 3 campos de golf, 9 teatros y una sala de espectáculos con aproximadamente 15.000 butacas.
La construcción de grandes rascacielos que quiere Las Vegas Sands va a ser imposible en este lugar en Barcelona porque así lo impide la ley de construcción en zonas cercanas a aeropuertos. La zona presentada por la ciudad Condal para llevar a cabo el proyecto de Eurovegas está demasiado cerca del aeropuerto del Prat y no se pueden construir los rascacielos que se pretenden.
Luís Recoder, el consejero de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat Catalana ha confirmado que efectivamente el territorio propuesto para la construcción del complejo de Adelson está limitado por la atura debido a su proximidad al aeropuerto.
Este hecho hace que Madrid tenga una pequeña ventaja frente a Barcelona, aunque tampoco será fácil para Madrid porque el magnate exige unas nuevas infraestructuras que suponen mucho presupuesto además de concesiones y permisos legales que no se contemplan en la ley española.
El alcalde de Barcelona Xavier Trias expone ante una rueda de prensa que el complejo de Eurovegas no es extremadamente necesario en una ciudad donde prima la cultura y el conocimiento, coincidiendo por primera vez desde que comenzó el debate con las declaraciones de Jordi Martí, líder del PSC. Si se llevara a cabo el proyecto sería estupendo para generar puestos de trabajo y por la riqueza que llevaría consigo pero, si no se pudiera llevar a cabo, afirma que “este macroproyecto no va a sacarnos de la crisis en la que estamos metidos”.
El alcalde confía en la ciudad como un lugar donde la gente quiere invertir, afirmando que este no será ni el primero ni el último proyecto que se proponga para llevar a cabo en la Ciudad Condal ni en la Comunidad Autónoma de Cataluña.

